creo que ningún argentino dudaría de que esta protección iba a surgir, que después de todo PARA ESO MANDAMOS NOSOTROS, como diría algún memorioso de la vieja concepción política de lo que significaba ser titular del gobierno en este país, y para ser extensivo el concepto, lo que se concebía en todos los países de iberoamérica. Y creo que no estoy exagerando en lo más mínimo, ya que en cuanto a la concepción de lo que significa ser titular del gobierno, en estos años de kirchnerismo hemos hecho un retroceso de siglos, con lo que podemos decir que tras llovido mojados, ya que nunca nos destacamos por tener un concepto moderno de lo que significa vivir en democracia.
Veo todos los días como los principales personeros de este gobierno se deshacen en elucubrar pensamientos, por cierto unos más novedosos que otros, para justificar acciones y procedimientos reñidos no solo con la vida en democracia sino también con la moral que debe imperar en todos los actos de gobierno, y aún en la vida de cada ciudadano.
Resulta bochornoso ver que el gobierno mantiene en funciones a un juez federal que carece de la exigencia de buena conducta que exige como condición ineludible nuestra constitución para los jueces de la nación (salvo que creamos que concurrir a orgías en un prostíbulo para homosexuales no constituya una inmoralidad), además de estar imputado en varios juicios por mala conducta que duermen el sueño de los justos en el Consejo de la Magistratura, para así obligarlo a resolver según los deseos del ejecutivo en los juicios que afectan a los adeptos al gobierno que supimos conseguir, y que por obra y gracia de la casualidad tienen como destino en todos los casos este excelso juzgado.
Tampoco al parecer constituye un acto reprochable que el juicio por enriquecimiento ilícito al extinto Nestor Carlos haya sido resuelto en tiempo record por este mismo juzgado, ni que el negociado de los terrenos comprados por la familia Kirchner en El Calafate a $ 2,50 el metro cuadrado y posteriormente vendidos a u$s 250,00 el metro cuadrado sea investigado por una sobrina del ex presidente.
Tampoco resulta comprensible que permanezcan libres personajes como Jaime con su desmesurado aumento patrimonial, y su incontinencia para llevar un tren de vida exageradamente ostentoso, muchos de cuyos bienes fueron descubiertos a nombre de terceros, lo que está confesando su origen espurio aún para el propio Jaime; ni el señor Moyano y su esposa con probada participación en la estafa en el caso de los medicamentos truchos, causa por la cual otros dirigentes sí están detenidos (como corresponde)-
Tampoco aún a pesar de haber transcurrido mas de diez años desde que se descubrió que faltaban en las arcas de la provincia de Santa Cruz los mil cien millones de dólares provenientes de la venta de las acciones de YPF y que según se explicó los mismos fueron depositados a buen recaudo en bancos del exterior (tan a buen recaudo que nadie pudo saber jamás donde se depositaron, ni los réditos obtenidos), no se ha dado hasta el presente una explicación de esta atrocidad, que sin ninguna duda ha sido el robo de la historia, y que dudo que no halle parangón aún en cualquier otro país en el mundo entero.
Y así podríamos seguir enumerando latrocinios de toda laya perpetuados por los integrantes de este lamentable gobierno y sus adulones sin que el periodismo que se presenta como el paladín de todas las virtudes republicanas haga demasiado ruido; pero no dudo que cuando esta caterva sea defenestrada por los votos, lo que espero sea en las próximas elecciones, veremos a los mas respetable escribas tirarse de los pelos y presentarse como los guardianes y restauradores de la moral, eso sí, cuando otros pongan las cosas en su lugar, mientras tanto los que no han sido cooptados, que de esos hay unos cuantos, permanecen a la espectativa "esperando el momento oportuno".
Y aunque estoy totalmente convencido de lo que aquí escribo espero equivocarme, aunque de ello no tengo demasiadas esperanzas.