Buenos dias amigos: he estado mirando temprano los diarios y el informativo de la TV, y se me ha planteado un dilema, que he decidido reaolver. Las popsibilidades son dos:
1) Seguir mirando como nuestro pais se hunde en la decadencia sin que muchos de los que tenemos algo que decir miremos pasivamente, o
2) Decir lo que nos parece que debemos aportar como pensamiento para que quienes nos encuentren nos hagan llegar sus opiniones.
Como se darán cuenta, opté por esto último.
En principo les diré que soy un ciudadano que se halla en una etapa de la vida en la que la expriencia (por no decir la vejez) nos ha dado algún punto de vista mas o menos bién fundado.
Lo primero que ví fué que en nuestra provincia de Córdoba los alumnos de los colegios secundarios han "tomado" los colegios reclamando por el estado de los edificios, que segùn ellos no se hallan en condiciones para lo que están destinados.
Lo que más me llamó la atenciòn es que, según la información, los padres de los alumnos los estaban apoyando en esto, y me puse a pensar en las diferencias notorias de compoprtamiento de éstos con nuestros padres.
Mi experiencia personal, que puedo traer a la memoria me ubica en un colegio de Buenos Aires, en donde yo hice mis estudios secundarios. Era un colegio muy modesto, que por suerte aún existe, se llama "José Manuel Estrada" y está ubicado en la esquina de las calles Constitución y Entre Rios de la hoy Autónoma ciudad de Buenos Aires.
Recuerdo con mucho cariño este colegio, pasé allí cinco años muy felices y productivos, si fuera hoy podría ir a cada aula y decir cual banco ocupaba, a pesar del tiempo transcurrido; y lo aprendido en él fué excepcionalmente bueno, ya que no habiendo continuado con otros estudios pude desarrollar actividades administrativas de responsabilidad en varias empresas.
Y aquí me puse a pensar: cómo haciamos allí para mantener el edificio en condiciones?, pues con los alumnos que eran mis compañeros (y yo por supuesto) "NOS QUEJAMOS PINTANDO LAS AULAS", lo que buena falta hacía, y los padres compartían con nosotros y nos apoyaban en esta decisión y nos prestaban su colaboración.
Jamás oí a mi padre,o al otro padre de algún compañero quejarse del estado del edificio (y tampoco faltarle el respeto o permitir que su hijo le faltara el respeto a algún docente, esto ni pensarlo).
Ahora bién, éramos por ello menos pensantes o participativos que los alumnos actuales ?, sinceramente creo que todo lo contrario. En nuestro colegio teniamos un pomposamente llamado periòdico, un centro de estudiantes, participamos en la discusiòn de "colegios libres o laicos" y nos manifestábamos en todas las cuestiones trascendentes que se plantearon en esa època, y los padres observaron estas cosas y nos permitieron tener nuestras propias opiniones, pero faltar a clase, esto NO. En esto no habia discusiòn, el colegio era para estudiar "y no para perder el tiempo" como decìan mis padres, y los padres de los otros alumnos, y la colaboración para resolver los problemas era obligatoria por decisión propia de ellos y nuestra.
Hoy en día me apena y me causa enojo ver a los padres que retiran a sus hijos del colegio por cuestiones que bién pueden solucionarse con un poco de colaboraciòn y buena disposiciòn (y también ganas de estudiar, que no sé porqué sospecho que no abunda).
Como posteriormente regresé a mi provincia (como ya he dicho Córdoba) pude ver cómo los padres de los alumnos de los colegios a los que concurrieron mis hijos, trabajaron y trabajan para que el colegio (la escuela General San Martín en la localidad de Adelia María y la escuela Geneal Paz en Río Cuarto en este caso) estuvieran siempre prolijas, pintadas y con los elementos que hiciera falta. Y no me cabe duda, despuès de muchos años aún estarán en las mismas condiciones.
Entonces empecé a pensar y decidí expresar esto que siento, porque si todos aportaramos mínimamente nuestro esfuerzo nuestros hijos estudiarían y no veríamos el lamentable espectàculo de un padre que se enterò de los problemas de las escuelas (y de la educaciòn) gracias a su hija, o de los que aceptaron que sus hijas pasaran la noche en un colegio tomado "para defender la educaciòn pública".
Creo sinceramente que si todos ponemos un poco de esfuerzo no solo cambiaría la educaciòn. también cambiaría el país.
Y si alguien quiere pensar que lo hago para justificar al gobierno dejo aclarado que jamás sería partidario de éste, al cual considero el artífice de la gran decadencia argentina. Pero eso no puede justificar quedarnos de brazos cruzados y mucho menos agregar mas decadencia.
Y por si esto no alcanzara para renegar de la actitud de desaprovechar los dias de clases en lugar de aportar soluciones a los problemas, pensemos por un momento en que quién sostiene el costo de la enseñanza pública es el habitante del pais en su totalidad, es decir que el beneficiario de la misma, el estudiante, debiera pensar que está aprovechando el esfuerzo ajeno, incluso de algunos ciudadanos que por su situación no pueden enviar sus propios hijos al colegio secundario o a la universidad.
Felicitaciones por este blog, el cual tiene un valor poco visto en estos tiempos, en el que los valores(me niego a creer que han desaparecido)al menos se han tergiversado, y mucho...a la vista está la falta de educación, la cual parecería propiedad de los maestros, cuando en realidad el artífice de ella es ó debería se el hogar....
ResponderEliminarCelebro esta iniciativa, entre tantas estupideces que hoy en día nos rodea, tanta que hasta terminamos naturalizandolas...Soy docente, y a decir verdad, nobleza obliga a expresar mi verguenza, al ver tan degradada esta profesión, degradación a la que nosotros mismos contribuimos, y a las pruebas me remito:hacen falta tantas capacitaciones?...capacitaciones???de qué??, para qué???para mandar al psicólogo al alumno que nos da un poco de problemas??para "solidarizarnos"con el alumnado tomando escuelas?...en qué lugar quedan los maestros rurales??...qué pensarán ellos de nosotros??"los "sacrificados" de la urbanización?????
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ResponderEliminarTengo 42 años, algunos menos que el autor de este artículo, pero también me recuerdo pintando las aulas de chapa de mi querida escuela secundaria,"la Media 2 de Burzaco", porque estaban un poco feas.
ResponderEliminarNo recuerdo que alguien nos hubiera mandado a hacerlo, si la memoria no me falla, nos "autogestionamos" para hacerlo, vocablo tan de moda en estos tiempos.
Hoy una docente se asombraba cuando yo le decía que a mi sí me gustaba ir a la escuela (más en la secundaria que en la primaria)y que no faltaba nunca y eso que los profesores de aquella época de constructivismo, significatividad y aprendizaje a través del juego nada de nada!
¿Qué hace que hoy los alumnos opten por el camino más fácil de "zafar a toda costa", y lo que es más triste: que sus padres los acompañen en esta decisión?
Esta ley del mínimo esfuerzo no es sólo propia de los estudiantes secundarios, que quieren "todo servido"(conducta lógica en un adolescente, pero ilógica en sus padres). También algunos estudiantes universitarios mantienen tomada la UBA, haciéndose eco de los mismos reclamos que hacen los chicos del secundario, y a quienes quieren estudiar, asistir a clases y no perder el cuatrimestre, le dicen que porqué no asisten a clases "autogestionadas", es decir en algún pasillo de la facultad porque no los dejan ingresar en las aulas.
Como docente hago un mea culpa... ¿qué NO estamos haciendo para que nuestros alumnos y sus familias valoren el esfuerzo? ¿Porqué algunas escuelas trabajan por la excelencia educativa, hacen participar a sus alumnos en competencias de cálculo, deportivas, académicas ... mientras la escuela de la otra cuadra cuando no está tomada por sus alumnos no tiene clases porque sus maestros están de paro?
Los invito a leer este artículo sobre el valor del esfuerzo: http://excellereconsultoraeducativa.ning.com/profiles/blogs/el-valor-del-esfuerzo-en-la
Natalia Gil
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