miércoles, 27 de octubre de 2010

CAPTAR VOTOS. TODO VALE?

          Desde hace ya mucho tiempo he venido observando el comportamiento de nuestros legisladores, y el espectáculo realmente lamentable que nos ofrece el congreso nacional, que no solo se conoce en el interior de nuestro país, sin que trasciende las fronteras, y nos cubre de vergüenza en el mundo entero, como es sabido la globalización, con el incremento de los medios de comunicación que han logrado un desarrollo inimaginado hace pocos años hace que ya nada pueda ocultarse a los ojos de los habitantes de cualquier lugar de la tierra; y no será quizás el disparador de los inconvenientes que tenemos para ingresar en cualquier país ?, desgraciadamente es inevitable que quién observa el espectáculo lamentable del congreso piense que todos los argentinos somos iguales.

          Y así este organismo que debiera ser orgullo de los argentinos es solo el refugio de los políticos bochornosos que supimos conseguir, a los que se encargan de sumar sus acólitos, que también pertenecen a la parte nada recomendable de nuestra sociedad.

          Y porqué es así ?, pues diría que es algo casi lógico dadas las condiciones en que se realiza la política en estas latitudes. Baste con observar quienes son los que habitan permanentemente al lado de los políticos. Quienes son sino los vagos que siempre andan tratando de rebuscarse algún  cobre sin tener que hacer el menor esfuerzo ?. Estos están siempre dispuestos para adular al jefe,  a servirlo y encontrarse siempre listos para proceder a las pegatinas de afiches, aplaudir fervientemente en los actos, ensuciar las paredes con inscripciones halagüeñas para el jefe, y otras tareas no siempre aceptables para personas bien pensantes.

          Y no son solo los seguidores, sino los mismos políticos, cuya única diferenciación con los que forman su cortejo es en muchos casos  cuestión de pesos y de posibilidades de dar limosnas con las que muchos de los votantes se sienten recompensados, y se  avienen a recibir a cambio de su adhesión al caudillo, es decir que moralmente no hay demasiada diferencia entre uno y otro.

          Tal vez alguien se sienta con derecho a pensar que opino de esta manera porque mi situación económica está por encima de las necesidades de mucha gente que tiene carencias que realmente no debiera sufrir ningún ser humano. Pero quién así piense se equivoca, pertenezco a una familia que nació con muy escasos recursos, tantos que estoy seguro que muchísimos de los hoy carenciados tienen mucho más que los que tuve yo en mi niñez, y aunque hoy no tengo demasiado poseo al menos los medios para cubrir las necesidades de mi familia.

          Y al sentarme a analizar en perspectiva que fue lo que posibilitó salir de la situación de indigencia he llegado a la conclusión inequívoca que esto se debió a la cultura del trabajo.

          Recuerdo un fenómeno meteorológico que aconteció en el barrio donde yo vivìa, fue a fines de los años 19658/59 (la fecha la doy aproximada pues no lo registré en ninguna parte), solo quedó gravada en mi memoria.

          Ocurrió que una pedrea se precipitó sobre el conurbano bonaerense. y en donde yo vivía (Villa Evita o Villa París, según quién la nombre), estación Glew del partido de Almirante Brown, la mayoría de los techos de aquellas viviendas humildes eran de cartón prensado embreado, y como podrán imaginarse los techos de ese material quedaron totalmente destruidos. Que pasó entonces ?, fueron a pedir algo al gobierno o a las instituciones ?, salieron en la televisiòn llorando sus miserias ? (y aquí no me incluyo pues mi casa era de material y no sufrió daño alguno), no, no fue eso lo que pasó. Al otro día mi querido barrio era un hormiguero de gente que buscaba la solución a su problema. Alguno volvió a colocar el techo del mismo material, otro aprovechó para mejorarlo (chapas de zinc en algunos casos) o como fuera, pero a las pocas jornadas todo había vuelto a la normalidad, cada uno solucionó su problema de acuerdo a sus posibilidades y desde luego aquellos que no habíamos sufrido daños en las viviendas colaboramos voluntariamente y con gran entusiasmo para ayudar a nuestros vecinos, para lo cual no hacía falta pedir ayuda, el que la necesitaba la recibía sin tener que pedirla. Yo hace ya mas de cuarenta años que me fui de ese barrio, pero cuando voy para visitar a algún familiar o amigo que vive allí, y esto lo digo sin ninguna exageraciòn, siento no solo el calor de la amistad sin hasta el perfume del barrio que me trae los mejores recuerdos.

          Y aquí quiero además dejar sentado mi tremendo disgusto cuando oigo decir que la pobreza es la causa de los aberrantes delitos que se cometen a diario tanto en la ciudad de Buenos Aires como en el conurbano bonaerense, ESTE ESTIGMA TERRIBLE QUE SE LE ENDILGA AL OBRERO DESOCUPADO Y QUE NO TIENE NI EL MÍNIMO SUSTENTO.

          Y lo peor es que esto es aceptado y hasta promocionado por los pseudos dirigentes obreros que ocupan la CGT y las organizaciones obreras de todo tipo en los cargos mas importantes. Y créanme, me pregunto porqué estos burócratas convertidos no se porque alquimia en millonarios no defienden, aunque sea para no quedar tan expuestos, a quienes dicen representar; será porque ahora son millonarios y pertenecen  o creen pertenecer a otro estrato social ?.

          Creo que sí, y seguramente que su historia no es la del obrero cuyo mayor capital, lo he oído repetir sin descanso, no solo en mi casa sino también en la casa de mis amigos, todos obreros por cierto y que nuestros mayores nos repetían a diario "POBRE SÍ, PERO HONRADO". Jamás podría olvidarlo, es la mejor cuando no la única herencia de los verdaderos obreros.

          Por eso me rebelo contra esta canallada inmoral que hoy dice representar a los trabajadores y contra el lamentable espectáculo de las patotas sindicales peleándose para ver quién se queda con "la caja". O será que soy muy mal pensado ?, pero no lo creo porque sin excepción, los que se quedan con el honor de representar a los trabajadores al poco tiempo resultan millonarios. Porque será ?.


         

         

         

          

viernes, 15 de octubre de 2010

LA FEDEACION AGRARIA ARGENTINAY SUS HEREDEROS

          Hay un tema que el país aún no ha terminado de debatir con la profundidad y sobre todo la veracidad que el tema merece, ya que cada sector interesado da su propia versión de los hechos, no siempre equilibrado, cosa razonable ya que cada opinante trata de favorecer al sector al cual pertenece.

          Por mi parte no pertenezco a ningún sector con intereses particulares en la actividad agraria, pero habiendo pasado la mayor parte de mi vida en localidades rurales, y llevado por un interés propio  en conocer la historia de los hombres que solían concurrir a mi casa en la localidad rural de Las Acequias, provincia de Córdoba,  incentivado además por las historias que me contara mi padre acerca de las luchas libradas por los agricultores en los años anteriores a la aparición del peronismo en el país (de las cuales el había participado activamente acompañando a los pequeños agricultores - en general arrendatarios - no solo leí sino que además tuve el aporte invalorable de muchos participantes de aquellas luchas que me contaron sus vivencias (ente ellos voy a destacar al Sr. Mateo Panero de la localidad de Adelia María) que además de sus vivencias me aportó material escrito sobre el particular).

          Ahora bien: qué perseguían en sus luchas los arrendatarios ?

          Quienes eran los que impedían que ellos lograran mínimas conquistas mas que justificadas, aliviando así su miserable explotación por parte de los terratenientes ?

          Como lograron salir de esta situación que durante tantos años los había tenido en situación de cuasi esclavitud?

          Es obvio que algo ocurrió para que ello fuera posible.

          Las sangrientas represiones que habían sido moneda corriente en otras épocas no desaparecerían por obra y gracia de un cambio de opinión de los que promovían aquella situación de terrible injusticia, que fué entonces lo que produjo el cambio ?

          Ignoran acaso los hoy representantes de la Federación Agraria Argentina cual fué la sociedad que los explotó a sus mayores, aquellos por lo general inmigrantes italianos que trabajaban el campo en condiciones infrahumanas ?, sinceramente creo que nó (al menos la mayoría de ellos).

          Recuerde Sr. Bussi cual es su historia, eso al menos le debe a sus mayores, por si lo ha olvidado le recordaré algunas cosas.

          La Socieadad Rural, hoy sus socios privilegiados (y amigos ?) que estaba formada por los que se habian apropiado de las tierras, algunos por dádivas y otros por compras en situación privilegiada al estado mediante la corrupción de sus gobernantes (como se vé no hay nada nuevo bajo el sol), no tenía frenos legales ni morales que limitaran su voracidad económica a costa de los agricultores, y no trepidó en ningún momento en organizar sistemas de explotación irracional a costa de los arrendatarios que se viedron así forzados a una situación miserable, que solo terminó en la década de cuarenta, cuando se sancionó las "ley del telegrama" ?, la recuerda ?.

          Esta ley le daba derecho al arrendatario a continuar con el arrendamiento del campo que estuviera trabajando, en las mismas condiciones en que estaba ocupándolo, dándole así una estabilidad que nunca había conocido, ya que las anteriores condiciones de arrendamiento hacían  que el propietario una vez que la tierra estaba mejorada por el escfuerzo del agricultor, este fuera desalojado y enviado a otros campos no trabajados anteriormente (como me dirian muchos viejos campesinos "a romper campo"), ni hablar de las condiciones en que quedaba una familia de agricultores cuando fracasaba una cosecha.

          De aqui surgió aquel famoso dicho "LA TIERRA ES PARA EL QUE LA TRABAJA"  (al que ahora muchos descendientes de aquellos agricultores lo han cambiado, y dicen que la tierra es para el que tiene plata para comprarla), a cual grupo pertenece Ud. ?, al que sostenía lo primero o este último?.

          Ahora bién, aquella ley determinó que los terratenientes no pudieran continuar con la explotación que  les posibilitaba engordar sus arcas a costa de la miseria de los explotados, y la inflación que en aquellos años rondaba entre un trece a un quince por ciento anual, no pudiendo ser actualizados los arrendamientos, hiciera que  las rentas agrarias disminuyeran permanentemente y no fuera ya atractiva la explotación para la Socidad Rural Argentina, integrada como ya he dicho por los terratientes (a los que mas vale habría que llamar apropiadores), y así decidieron vender sus campos a valores reducidos.

          Pero de donde habría de salir el dinero para su compra, si los agricultores había sido explotados y no tenían capital para su adquisición ?, por supuesto, como ya lo saben los hoy "dirigentes de la Federación Agraria", aún cuando no lo reconozcan públicamente, ese dinero les fué facilitado por el estado, vía Banco Nación, lo cual me consta personalmente por haber sido mi padre el gestor de estos créditos para muchos de sus amigos agricultores que venían a mi casa a pedirle que se los gestionara, y de lo cual quedan aún con vida muchos que podrán avalar esto que digo (ellos o sus descendientes).

          Y aquí quiero que pensemos, ese dinero desde el momento que era del estado correspondía a todos los argentinos que aportamos al estado con el pago de los impuestos, directos e indirectos, y fué dado en condiciones tales que fué un regalo para quienes se beneficiaron con ellos, ya que las cuotas con que se cancelaron fué solo un remedo de pago, y no un resarcimiento real por el valor recibido. Pensemos: créditos dados a quince años o más, con dos o tres años de gracia, con un interés anual del 2 al 3 por ciento anual y con una inflación anual como la que teníamos.

          Y esto continuó por cuarenta años en que el campo se benefició con créditos similares, en que no se cubría ni en mínima parte la desvalorización del dinero y que fueron tomados para destinarlos a otros fines ajenos al campo, y con lo cual los agriculltores acumularon un capital del que hoy gozan, sin reconocer que "algo" aún mínimamente le deben a todos los argenitnos, y lo que es peor, y que en realidad fué lo que  me motivó  a escribir estas lineas, haciendole el caldo gordo a la Sociedad Rural, es decir a quienes explotaron de forma inhumana a sus mayores.

          Como ya dije en otros escritos anteriores soy FIRME OPOSITOR  a este gobierno que nos está llevando a la mas grande decadencia moral que ha conocido nuestra Argentina, pero a quién benefició la oposición a la resolución 125 ?, por supuesto que los grandes productores,entre los cuales no dudo que se halla el Sr. Presidente de la Federación Agaria.

          Nono, no te despiertes por favor, o pedirás no haber despertado.

         



         

         

miércoles, 6 de octubre de 2010

EL GOBIERNO, SUS ACOLITOS Y SERVIDORES

          Dias pasados, mirando distraidamente la televisión, me encontré sin proponérmelo con un programa (creo que se llama televisión registrada), en donde el Sr. Dolina, según sus propias palabras empleado de radio nacional,  trataba de justificar los desatinos de este gobierno, en su desesperada intención de conquistar los votos que cada vez le son mas esquivos, en este caso puntualmente la dilapidación injustificable de haber malgastado la nada despreciable suma de casi mil millones de pesos en transmitir " futbol para todos" (para todos los que les gusta el futbol, claro) - y esto aún cuando yo sea uno de ellos -, con la inocultable intención de agradar a sus empleadores.
     
          Seguramente pensará que esta actitud es obligada para quién cosecha algunos recursos en el erario público, y si bién su pensamiento puede discurrir por esta senda honestamente no lo creo así, pues su esfuerzo por hacer aparecer como razonable estos desatinos lo hicieron caer en el grotesco. Seguramente habrá tomado debida nota de como trata el gobierno a quienes no le son "incondicionales", y como premia a aquellos que le son fieles.

          Le preguntaría al señor Dolina: de donde cree que porvienen los fondos con los cuales se le abona su sueldo ?. Sé que resulta incómodo aceptar que uno es (o debiera ser) un servidos público, pero si hemos aceptado un empleo, sabemos que quién nos paga nuestro sueldo tiene algún derecho, como mínimo, a opinar sobre nuestros servicios.

          No me sorprende demasiado que algien pretenda justificarse, bien sabido es que todos los seres humanos, cualquiera sea  nuestra actividad, necesitamos ver en ella algo algo honorable, y si no veamos a cualquier persona hablar acerca de sus acciones, aún las menos honorables, y veremos que siempre tendrá un justificativo.

          Pero creo que en su interior saben muy bién en donde están ubicados. Así seguramente este señor sabe que su comparación con lo que le ingresa al gobierno en concepto de impuestos de cualquier naturaleza y lo que gasta una empresa son cosas totalmente distintas, tanto en su capacidad de disponer de ellas como en quién es el que debe ejercer su control.

          Lo lamentable de todo esto es que los conductores del programa, que primero no atinaron a intervenir y luego se creyeron en la obligación de festejar este absurdo, no se atrevieron ni siquiera a tomar distancia del disparate que había vertido el invitado, y si bién de alguna forma le debían el no agredirlo, tampoco creo que estaban obligados a sumarse. O será que ellos también estaban de acuerdo ?.

          Sinceramente, por lo que transmitían sus semblantes creo que no.

          Sería interesante que el Sr. Dolina se entere  de que el poder ejecutivo no puede disponer a su antojo de los dineros del estado, ya que los mismos deben ser administrados con arreglo al presupuesto que debe aprobar el congreso  y con la transparencia y honestidad que el gobierno que con tanta enjundia trata de justificar no ha tenido. Y si no que explique este señor como el chofer del presidente llega a amasar fortunas, lo mismo que el señor Jaime (de concejal de un pequeño municipio a millonario);  que pasó con los mil cien millones de la venta de las acciones de YPF propiedad de la provincia de Santa Cruz ?, y así podriamos segur con una interminable lista de casos de corrupciones no aclaradas.

          Creo sinceramente que la mayor habilidad de este gobierno es cooptar voluntades, que seguramente también pagamos todos los argentinos, Y si bién esto es repugnante, también es cierto que todo mal tiene un final, nos acordaremos entonces los argentinos de los que no fueron inmunes a la banelco ?- ta   ta    ta   ta  ta......................espero que sí.
         

     

viernes, 1 de octubre de 2010

LA ARGENTINA DE LAS MALAS COSTUMBRES

Buenos dias amigos: he estado mirando temprano los diarios y el informativo de la TV, y se me ha planteado un dilema, que he decidido reaolver. Las popsibilidades son dos:
1) Seguir mirando como nuestro pais se hunde en la decadencia sin que muchos de los que tenemos algo que decir miremos pasivamente, o
2) Decir lo que nos parece que debemos aportar como pensamiento para que quienes nos encuentren nos hagan llegar sus opiniones.
                     Como se darán cuenta, opté por esto último.
                     En principo les diré que soy un ciudadano que se halla en una etapa de la vida en la que la expriencia (por no decir la vejez) nos ha dado algún punto de vista mas o menos bién fundado.
                     Lo primero que ví fué que en nuestra provincia de Córdoba los alumnos de los colegios secundarios han "tomado" los colegios reclamando por el estado de los edificios, que segùn ellos no se hallan en condiciones para lo que están destinados.
                     Lo que más me llamó la atenciòn es que, según la información, los padres de los alumnos los estaban apoyando en esto, y me puse a pensar en las diferencias notorias de compoprtamiento de éstos con nuestros padres.
                     Mi experiencia personal, que puedo traer a la memoria me ubica en un colegio de Buenos Aires, en donde yo hice mis estudios secundarios. Era un colegio muy modesto, que por suerte aún existe, se llama "José Manuel Estrada" y está ubicado en la esquina de las calles Constitución y Entre Rios de la hoy Autónoma ciudad de Buenos Aires.
                    Recuerdo con mucho cariño este colegio, pasé allí cinco años muy felices y productivos, si fuera hoy podría ir a cada aula y decir cual banco ocupaba, a pesar del tiempo transcurrido; y lo aprendido en él fué excepcionalmente bueno, ya que no habiendo continuado con otros estudios pude desarrollar actividades administrativas de responsabilidad en varias empresas.
                   Y aquí me puse a pensar: cómo haciamos allí para mantener el edificio en condiciones?, pues con los alumnos que eran mis compañeros (y yo por supuesto) "NOS QUEJAMOS PINTANDO LAS AULAS", lo que buena falta hacía, y los padres compartían con nosotros y nos apoyaban en esta decisión y nos prestaban su colaboración.
                  Jamás oí a mi padre,o al otro padre de algún compañero quejarse del estado del edificio (y tampoco faltarle el respeto o permitir que su hijo le faltara el respeto a algún docente, esto ni pensarlo).
                  Ahora bién, éramos por ello menos pensantes o participativos que los alumnos actuales ?, sinceramente creo que todo lo contrario. En nuestro colegio teniamos un pomposamente llamado periòdico, un centro de estudiantes, participamos en la discusiòn de "colegios libres o laicos" y nos manifestábamos en todas las cuestiones trascendentes que se plantearon en esa època, y los padres observaron estas cosas y nos permitieron tener nuestras propias opiniones, pero faltar a clase, esto NO. En esto no habia discusiòn, el colegio era para estudiar "y no para perder el tiempo" como decìan mis padres, y los padres de los otros alumnos, y la colaboración para resolver los problemas era obligatoria por decisión propia de ellos y nuestra.
                 Hoy en día me apena y me causa enojo ver a los padres que retiran a sus hijos del colegio por cuestiones que bién pueden solucionarse con un poco de colaboraciòn y buena disposiciòn (y también ganas de estudiar, que no sé porqué sospecho que no abunda).
                 Como posteriormente regresé a mi provincia (como ya he dicho Córdoba) pude ver cómo los padres de los alumnos de los colegios a los que concurrieron mis hijos, trabajaron y trabajan para que el colegio (la escuela General San Martín en la localidad de Adelia María y la escuela Geneal Paz en Río Cuarto en  este caso) estuvieran siempre prolijas, pintadas y con los elementos que hiciera falta. Y no me cabe duda, despuès de muchos años aún estarán en las mismas condiciones.
                 Entonces empecé a pensar y decidí expresar esto que siento, porque si todos aportaramos mínimamente nuestro esfuerzo nuestros hijos estudiarían y no veríamos el lamentable espectàculo de un padre que se enterò de los problemas de las escuelas (y de la educaciòn) gracias a su hija, o de los que aceptaron que sus hijas pasaran la noche en un colegio tomado "para defender la educaciòn pública".
                Creo sinceramente que si todos ponemos un poco de esfuerzo no solo cambiaría la educaciòn. también cambiaría el país.
                Y si alguien quiere pensar que lo hago para justificar al gobierno dejo aclarado que jamás sería partidario de éste, al cual considero el artífice de la gran decadencia argentina.  Pero eso no puede justificar quedarnos de brazos cruzados y mucho menos agregar mas decadencia.
                Y por si esto no alcanzara para renegar de la actitud de desaprovechar los dias de clases en lugar de aportar soluciones a los problemas, pensemos por un momento en que quién sostiene el costo de la enseñanza pública es el habitante del pais en su totalidad, es decir que el beneficiario de la misma, el estudiante, debiera pensar que está aprovechando el esfuerzo ajeno, incluso de algunos ciudadanos que por su situación no pueden enviar sus propios hijos al colegio secundario o a la universidad.